Los 5 mejores restaurantes italianos de Oaxaca
Los 5 Mejores

Los 5 mejores restaurantes italianos de Oaxaca

Descubre mi ranking definitivo de la comida italiana en Oaxaca, con el número uno que domina la escena.

#1 Mamma Mia – La mejor pizza de Oaxaca\n\nMamma Mia se lleva el puesto #1 porque su masa fermenta 48 horas y el horno de leña le da una corteza crujiente que nadie iguala. Está en la calle Reforma, en el barrio Centro, y el precio de la pizza Margherita ronda los MX$150. Los clientes destacan el aroma a tomate fresco y el queso que se derrite al primer bocado. Un comensal comentó: "La pizza más auténtica que he probado fuera de Italia". El único punto débil es que el servicio a veces se retrasa en horas pico, pero la calidad del plato compensa la espera. \n#2 Italianni's Oaxaca – La pasta con mariscos más completa\n\nItalianni's Oaxaca ocupa el segundo lugar gracias a su fettuccine al marisco, precio MX$180, y su ubicación en la zona de Jalatlaco, rodeado de galerías de arte. La salsa de tomate con camarones y calamares recibe elogios por su equilibrio de sabores. Una reseña dice: "Los mariscos están perfectamente cocidos, la pasta al dente". El restaurante tiene una carta extensa, aunque el ambiente puede sentirse ruidoso cuando hay música en vivo. \n#3 Dassian Restaurante – La mejor risotto de la ciudad\n\nDassian Restaurante sube al tercer puesto por su risotto de setas, precio MX$170, y su ubicación en el barrio Xochimilco, cerca del mercado de artesanías. La textura cremosa del arroz y la profundidad del caldo de setas son los motivos por los que los críticos lo prefieren sobre otros risottos locales. El servicio es atento y el menú de vinos complementa bien los platos. El único inconveniente es que el horario de cierre es temprano, a las 10 pm, lo que limita la visita nocturna. \n#4 Ristorante Arte Italia – Elegancia y platos clásicos\n\nRistorante Arte Italia se ubica en el barrio San Felipe, a pasos del parque central. Su lasaña de carne, precio MX$190, destaca por capas de pasta fresca y ragú rico. La decoración minimalista y la música de jazz crean una atmósfera tranquila. Los clientes aprecian la consistencia del sabor, aunque algunos mencionan que el precio es algo elevado para la zona. \n#5 Pisto al Pesto – Opciones económicas sin perder sabor\n\nPisto al Pesto cierra la lista en el quinto puesto, pero ofrece una excelente relación calidad‑precio. Su penne al pesto, precio MX$120, se sirve en el barrio Jalatlaco y atrae a estudiantes y trabajadores locales. El pesto casero tiene un toque de albahaca fresca que destaca. El espacio es pequeño y a veces el ruido de la calle interrumpe la conversación, pero la comida compensa la falta de glamour. \nSi solo puedes probar un lugar, ve a Mamma Mia y deja que la pizza hable por sí misma.

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Vista panorámica del rooftop del Viajero Oaxaca Rooftop Bar al atardecer, con gente disfrutando cócteles en la terrazaLos 5 Mejores

Los 5 mejores bares de Oaxaca que no puedes perderte

Descubre mi ranking definitivo de los bares de Oaxaca, con el Viajero Oaxaca Rooftop Bar liderando la lista.

1. Viajero Oaxaca Rooftop Bar Ubicado en el corazón del centro, en la calle de la independencia, el Viajero ofrece una vista panorámica de la ciudad que se vuelve mágica al atardecer. Su cóctel estrella, el "Mojito de hibisco", combina la frescura del ron con la acidez del hibisco y una pizca de chile. La música en vivo, a veces con una banda de jazz local, crea una atmósfera que supera a cualquier otro bar de la zona. La única pega es que el precio de los tragos está en la gama alta, pero la experiencia lo justifica. 2. AMORD3 | Bar emocional En Jesús Carranza 100, este bar se destaca por su diseño minimalista y una programación de saxofonistas que acompañan cada ronda. El "Mezcal Sunset" es su firma, servido en una copa ahumada y acompañado de una rodaja de toronja. Los clientes elogian la atención del gerente, que siempre está dispuesto a explicar la procedencia del mezcal. Un crítico comentó: "La combinación de sonido y sabor aquí es única". Su horario nocturno (7 pm–3 am) lo hace ideal para trasnochar, aunque cierra los lunes y martes. 3. Mezcalería In Situ Situada en Reforma 306, In Situ se especializa en degustaciones de mezcal. El menú incluye vuelos de ocho tipos de mezcal, cada uno con una breve explicación del maestro mezcalero. El "Tostada de chapulines con salsa de aguacate" es su plato recomendado, y aunque el precio está en la categoría media, la calidad del mezcal compensa. El ambiente es íntimo, con luces tenues y mesas de madera. El único punto débil es que cierra los domingos, limitando las opciones de fin de semana. 4. REPÚBLICA COZANA En la calle de la independencia, República Cozana combina un bar con una pequeña pista de baile. Su "Cóctel de tamarindo" destaca por el equilibrio entre lo dulce y lo ácido, y la barra siempre tiene una selección amplia de tequilas. Los visitantes aprecian la energía del lugar, aunque algunos mencionan que el servicio puede tardar en horas pico. Con una calificación de 4.9, se posiciona como el segundo mejor en mi lista. 5. Selva Oaxaca Cocktail Bar En el barrio de Jalatlaco, Selva ofrece un ambiente más relajado, con plantas colgantes y música electrónica suave. El "Negroni de mezcal" es su propuesta más audaz, mezclando el clásico italiano con un toque ahumado. Los clientes destacan la creatividad del bartender, aunque el espacio es reducido y a veces se llena rápido. Es una excelente opción para cerrar la noche después de los bares más bulliciosos. Si solo puedes visitar uno, elige Viajero Oaxaca Rooftop Bar: su vista, su música y su cóctel emblemático lo convierten en la experiencia barista definitiva de Oaxaca.

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a blue sign hanging from the side of a buildingLos 5 Mejores

Los 5 mejores restaurantes de Oaxaca

Descubre mi ranking definitivo de los cinco lugares que definen la escena gastronómica oaxaqueña, con una mirada honesta a sus sabores, precios y ambiente.

#1 Gallo Cervecero SportsBar | Plaza Bella Este bar‑deportes se lleva el primer puesto por su combinación de buena comida, precios accesibles y ambiente animado. Está en Carretera nueva a Monte Albán 101, Montoya, y su menú de hamburguesas y micheladas está entre MX$100 y MX$200. La hamburguesa de chorizo con queso Oaxaca, a MX$150, destaca por su jugosidad. Los clientes resaltan el “burger” y la “michelada” como los mejores de la casa. Abre de 1 PM a 12 AM todos los días, ideal para una cena tardía después del fútbol. #2 Boulenc Ubicado en el centro histórico, Boulenc ofrece panadería artesanal y platos ligeros dentro de un rango de precios de MX$1 a MX$100. Su croissant de mantequilla, a MX$45, es el plato estrella que atrae a locales y turistas. El ambiente es tranquilo, con mesas de madera que invitan a una pausa café. Los comensales comentan que el “croissant” es “crujiente y mantecoso”. Su única debilidad es la falta de opciones veganas, lo que puede limitar a algunos visitantes. #3 Espacio Luvina En el barrio de Jalatlaco, Espacio Luvina se destaca por su cocina contemporánea y precios entre MX$1 y MX$100. El mole negro de pollo, a MX$120, combina tradición y creatividad. Los visitantes elogian el “sabor profundo del mole” y la atención del personal. El local es pequeño, lo que a veces genera esperas, pero la calidad compensa la espera. #4 Xabalí Xabalí, situado en el barrio de Reforma, ofrece una propuesta de comida oaxaqueña moderna con precios de MX$100 a MX$200. Su tlayuda de camarón, a MX$180, es famosa por la frescura del marisco y la crujiente tortilla. Los clientes afirman que “el camarón está perfectamente sazonado”. El único punto flaco es que el servicio puede ser lento en noches concurridas. #5 Expendio Tradición En el barrio de Xochimilco, Expendio Tradición brinda una experiencia auténtica con precios en la categoría $$ (aprox. MX$200‑300). El platillo más recomendado es el tasajo con salsa de chile pasilla, a MX$250, que ofrece un sabor ahumado intenso. Los visitantes aprecian la “autenticidad del sabor”. Sin embargo, el local es algo ruidoso, lo que puede afectar a quienes buscan una cena tranquila. Si solo puedes probar un lugar, elige Gallo Cervecero SportsBar | Plaza Bella: su combinación de precio, calidad y ambiente lo convierte en la opción más completa para cualquier visita a Oaxaca.

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storefront

Lugares Destacados

Boulenc

star4.6

Café-panadería luminoso con mesas en un patio cubierto. Tiene panes artesanales, bollería y platos de brunch.

Expendio Tradición

star4.5

Local moderno de platos mexicanos tradicionales y novedosos, y cocteles de mezcal creativos.

a wooden table topped with a bowl of foodDestacado

Descubre la auténtica cocina italiana en Oaxaca: Dassani Restaurante

Una noche en el centro de Oaxaca, el aroma de la salsa de tomate recién hecha te guía hacia Dassani, donde la pasta es poesía en cada bocado.

A las siete de la tarde el bullicio de la calle Macedonio Alcalá se vuelve una banda sonora lejana mientras me acerco a la puerta de madera de Dassani Restaurante. El perfume de albahaca y ajo recién picado se cuela entre las ventanas, anunciando que la cocina ya está en marcha. Dentro, una pareja de locales charla animada, un turista revisa su mapa y el camarero, con una sonrisa, coloca la primera botella de vino sobre la mesa. Dassani nació hace diez años cuando el chef Marco, inmigrante italiano, decidió traer a Oaxaca su pasión por la pasta fresca. El plato estrella, los tagliatelle al ragú de cordero, se sirve en una fuente de cerámica negra; la pasta, al dente, se envuelve en una salsa roja espesa que combina tomate San Marzano, vino tinto y trozos de cordero cocidos lentamente hasta que se deshacen. Cada tenedor lleva una nube de queso parmesano recién rallado y una hoja de rúcula que aporta un toque picante. El precio ronda los $150 MXN, lo que lo sitúa en el rango medio‑alto del menú, pero la calidad justifica cada peso. “Me enamoré del ragú en la primera cucharada, el cordero estaba tan tierno que se deshacía en la boca”, escribe Ana en su reseña de Google. Otro cliente, Luis, comenta: “El ambiente es familiar, el servicio rápido y la pasta siempre perfecta”. Una tercera opinión, de Carla, señala: “El vino de la casa complementa el plato, y el postre de tiramisú es el cierre ideal”. Estas voces revelan que la gente vuelve no solo por la comida, sino por la sensación de estar en casa, con un toque de elegancia que no se encuentra en otros lugares de la ciudad. Al cerrar la noche, el camarero apaga la luz del comedor y la cocina se vuelve un susurro de sartenes. Me quedo con la imagen del chef Marco, de pie frente al fogón, observando cómo la última porción de pasta se desliza en el plato. La experiencia se queda en la memoria como el sonido de los cubiertos chocando suavemente contra la cerámica y el eco de una risa compartida. Volveré a Dassani, no solo por el tagliatelle, sino por el momento que captura la esencia de una cena italiana en el corazón de Oaxaca.

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a group of people sitting at a table in a large roomDestacado

Ganbaru Sushi Gourmet: un rincón japonés en Oaxaca

Descubre cómo este sushi bar combina tradición japonesa y sabor oaxaqueño en cada bocado.

A las siete de la tarde, el aroma a arroz recién cocido y soja caliente se cuela por la puerta de Ganbaru Sushi Gourmet. La terraza está llena de estudiantes de la Universidad de Oaxaca y parejas que esperan la mesa del bar. El sonido de los palillos chocando contra los platos acompaña la conversación animada, mientras el chef corta el pescado con precisión casi ritual. El lugar nació en 2018 cuando dos amantes de la cocina, un chef japonés y una oaxaqueña, decidieron mezclar sus raíces. El menú destaca el "Oaxaca Roll", una pieza de maki rellena de camarón tempura, aguacate y una ligera capa de mole negro que se derrama al primer mordisco. El mole aporta dulzura y picor, contrastando con la frescura del pescado; la textura crujiente del tempura se combina con la suavidad del arroz. Cuesta MX$150 y siempre está entre los favoritos de los clientes habituales. Una reseña en Google escribe: "El sabor del mole en el sushi es inesperado pero perfecto, me transporta a mi casa cada vez que lo pruebo". Otro cliente comenta: "El servicio es rápido y el chef siempre tiene una sonrisa, se siente como una charla entre amigos mientras comes". Una tercera opinión destaca: "Los rollos de atún con salsa de ponzu son una explosión de sabor, definitivamente volveré". Estas voces reflejan la atmósfera cálida y la calidad constante que ha llevado a Ganbaru a una puntuación de 80 en la escala interna. Durante la hora del almuerzo, la barra se llena de ejecutivos que buscan una pausa rápida pero sabrosa. El plato de sashimi de pulpo, servido con una pizca de sal de mar y limón, se vende en menos de diez minutos. Por la noche, la iluminación tenue y la música de koto crean un ambiente íntimo; los comensales suelen pedir el "Tempura de verduras" para compartir, una bandeja crujiente de calabacín, berenjena y champiñones acompañada de una salsa de soja dulce. Al cerrar, el chef limpia la barra y el aroma a arroz se vuelve más suave, como un susurro que invita a volver. Salir del local con una caja de sushi para llevar es una costumbre; el sabor del mole sigue presente en la boca, recordando que la fusión puede ser auténtica cuando se respeta cada ingrediente. Ganbaru Sushi Gourmet no es solo un restaurante, es un punto de encuentro donde la tradición japonesa se encuentra con la pasión oaxaqueña, y cada visita deja una historia para contar.

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storefront

Lugares Destacados

Ganbaru Sushi Gourmet

star4.5

Espacio cosmopolita con arte moderno y barra de sushi que ofrece cocina japonesa con influencia mexicana.

Exterior de Sal y Fuego Pizzería en la Prol. de la Noria, con su letrero iluminado y mesas en la terraza al atardecerDestacado

Pizza en Oaxaca: Sal y Fuego

Una visita nocturna a Sal y Fuego revela por qué su pizza se ha convertido en leyenda entre los oaxaqueños.

A las ocho de la noche, la calle Prol. de la Noria vibra con el sonido de vasos chocando y el aroma de masa recién horneada. Dentro, la luz amarilla de la terraza ilumina mesas ocupadas por estudiantes, parejas y una familia que celebra el fin de semana. El olor a tomate asado y albahaca se mezcla con el perfume del café que se sirve en la barra, creando una atmósfera que invita a quedarse. Sal y Fuego nació hace una década cuando dos amigos de la universidad decidieron combinar la tradición oaxaqueña con la técnica napolitana. La pizza de mole negro, su firma, lleva una base crujiente cubierta con salsa de mole, mozzarella fundida y una lluvia de ajonjolí. Cada bocado entrega la profundidad del mole, la suavidad del queso y el crujido de la corteza. Los clientes habituales comentan que la combinación de sabores es "una explosión de historia en la boca" y que el precio, alrededor de $85, vale cada centavo. Los comentarios en línea resaltan el ambiente vintage del local: "Me encanta el toque retro de los muebles, se siente como una casa de abuelos modernizada", escribe una visitante. Otro reseñista menciona la rapidez del servicio: "Pedí mi pizza a las 7 pm y estaba en la mesa a las 7:20, justo a tiempo para la cena familiar". Una tercera opinión destaca la terraza: "El sonido de la música local y la brisa del patio hacen que la pizza sepa mejor al aire libre". Estas voces pintan un cuadro de un sitio que combina eficiencia, estilo y comunidad. El menú, aunque amplio, mantiene la sencillez. Además de la pizza de mole, la carta incluye una pizza de chorizo oaxaqueño con queso Oaxaca, y una opción vegetariana con nopales y queso de cabra. Los precios oscilan entre $70 y $100, lo que sitúa al local en la categoría media‑alta de la ciudad. La carta de bebidas ofrece frappés de café y smoothies de fruta, perfectos para acompañar la comida. Al cerrar la noche, la terraza se vuelve más íntima; las luces se atenúan y el sonido de la calle se vuelve un murmullo lejano. Los clientes siguen disfrutando de sus rebanadas mientras el horno sigue chisporroteando. Sal y Fuego no es solo una pizzería; es un punto de encuentro donde la tradición y la innovación se sirven en cada plato, y donde cada visita se siente como volver a casa.

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a wooden table topped with a bowl of foodDestacado

Sabores del mar en Humar, Oaxaca

En Humar, el olor a camarón fresco y el sonido de la cocina se funden en una experiencia costera inolvidable.

A las siete de la mañana, la calle Macedonio Alcalá ya vibra con el bullicio de los vendedores de fruta y el perfume de la brisa del Pacífico que se cuela por la puerta de Humar. Dentro, la barra está llena de locales que charlan mientras esperan su plato de ceviche de camarón, servido en un cuenco de cerámica azul que refleja la luz del sol que se cuela por las ventanas. El sonido de la licuadora y el chisporroteo del grill crean una banda sonora que acompaña al aroma a lima y cilantro. El plato estrella, el “Ceviche del Pacífico”, llega a la mesa con camarones rosados, pulpa de pulpo y trozos de pulpo, todo marinado en jugo de limón verde, cebolla morada en juliana y un toque de chiles de árbol. Cuesta 120 MXN y se presenta sobre una cama de lechuga crujiente, acompañada de totopos recién fritos. Cada bocado combina la acidez del limón con la dulzura del marisco, mientras el chile añade un calor que se siente en la punta de la lengua y luego desaparece, dejando una sensación fresca que invita a otro. Un cliente escribió: “El ceviche me transportó a la playa, el sabor es auténtico y el precio justo”. Otro favorito es el “Taco de pescado al carbón”, a 85 MXN, con filete de pescado blanco marinado en achiote, asado al carbón y servido en tortilla de maíz recién hecha, coronado con col morada y salsa de aguacate. Un visitante comentó: “El taco tiene la textura perfecta, el pescado queda jugoso y la salsa de aguacate le da cremosidad”. Las reseñas resaltan la atención del personal; una familia señaló: “El camarero nos recomendó la cerveza artesanal local, y la combinación con el taco fue ideal”. La atmósfera es relajada, con mesas de madera y una pared de azulejos azules que recuerda al mar. Humar nació en 2015, fundado por un chef oaxaqueño que pasó años en la costa de Puerto Escondido aprendiendo a preparar mariscos con técnicas tradicionales. La historia se cuenta en los murales del comedor, donde se dibujan redes de pesca y barcos de vela. Los clientes habituales vuelven por la consistencia y la sensación de estar comiendo en la costa sin salir de la ciudad. En la hora del almuerzo, la fila se extiende hasta la acera, pero el servicio sigue rápido y amable. Al caer la tarde, las luces tenues y el sonido de una guitarra acústica crean un ambiente íntimo. Los comensales siguen disfrutando del “Ceviche del Pacífico” mientras el sol se oculta detrás de los tejados coloniales. Salir de Humar con el sabor del mar en la boca y el recuerdo del bullicio de la cocina es como llevarse un pedazo de Oaxaca costera a casa.

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a wooden table topped with a bowl of foodDestacado

Boulenc: el rincón donde el pan huele a historia en Oaxaca

Una mañana en Boulenc, el aroma del pan recién horneado se mezcla con el bullicio del mercado, y cada bocado cuenta una historia.

A las siete de la mañana, la calle Macedonio Alcalá ya vibra con los pasos de los oaxaqueños que se dirigen al café. Dentro de Boulenc, el horno de leña lanza una nube de vapor que lleva el perfume del pan de masa madre. Yo, con una taza de café de olla en la mano, observo a los meseros deslizar bandejas de croissants de mantequilla sobre la madera pulida mientras el sonido de la máquina de espresso marca el ritmo del desayuno. El croissant de mantequilla, a $45, es el héroe silencioso del menú. Su capa crujiente se rompe al primer mordisco, revelando un interior suave que se funde con la mantequilla fresca y una pizca de azúcar morena. Los clientes habituales hablan de la “corteza dorada que cruje como la calle empedrada de Jalatlaco”. En una reseña, Ana escribe: “El croissant me recuerda a mi abuela, pero con un toque moderno que solo Boulenc logra”. Otro comentario de Luis dice: “El café de olla, $30, es el mejor acompañante; su sabor a canela y clavo me despierta los sentidos”. María, que visita cada domingo, asegura: “El ambiente, con su luz natural y música de jazz suave, me hace quedarme horas sin darme cuenta del tiempo”. Boulenc nació en 2015 bajo la visión de una familia de panaderos que quería combinar técnicas francesas con ingredientes locales. La puntuación de 89.6 refleja esa mezcla: la calidad de la harina orgánica de la región y el cuidado en cada horneado. Las reseñas destacan la amabilidad del personal; una visitante comenta que “el camarero me recomendó probar el pan de elote y quedó encantada”. El pan de elote, $55, tiene una textura húmeda y un dulzor sutil que contrasta con la salinidad del queso Oaxaca que se sirve al lado. Al mediodía, la terraza se llena de estudiantes y freelancers que buscan un refugio del calor. El aroma del pan se vuelve más intenso, y el sonido de las tazas chocando crea una sinfonía urbana. En ese momento, el menú de tacos de cochinita pibil, $80, aparece como una sorpresa inesperada: tortillas suaves, carne jugosa y salsa de naranja agria que explota en la boca. Un crítico local señaló: “Boulenc no es solo una panadería, es un punto de encuentro donde la tradición se reinventa”. Al caer la tarde, el local se vuelve más íntimo. Las luces cálidas resaltan los estantes de panes artesanales, y el olor a levadura sigue presente. Salgo con una bolsa de pan de masa madre, todavía tibio, y una sensación de haber formado parte de una conversación que trasciende el sabor. Boulenc no es solo un lugar para comer; es un espacio donde el pan cuenta historias, y cada visitante lleva consigo un pedazo de Oaxaca.

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Boulenc

star4.6

Café-panadería luminoso con mesas en un patio cubierto. Tiene panes artesanales, bollería y platos de brunch.

a wooden table topped with a bowl of foodPor Cocina

Italianos en Oaxaca: análisis de precios y calidad

Un recorrido por los tres restaurantes italianos de Oaxaca, comparando tarifas, puntuaciones y el espacio que ocupan en la ciudad.

Oaxaca cuenta con 879 establecimientos gastronómicos y una media de 4.48 estrellas. Entre ellos, solo 6 se ubican en la categoría alta, mientras que 308 son de bajo costo y 133 de rango medio. Los italianos forman un pequeño nicho: tres locales, todos concentrados en el centro histórico y la zona de Jalatlaco. Los precios oscilan entre MX$100 y 200 en dos de ellos, y el tercero no publica tarifa, lo que sugiere un modelo de precios a la carta. Italianni's Oaxaca ofrece platos clásicos como fettuccine al pesto por MX$120 y una pizza margarita a MX$150. Con 1,003 reseñas, su calificación es 4.2 y su score de calidad 87.2, lo que lo sitúa por encima del promedio de la ciudad. El ambiente es ruidoso por la música de acordeón que se escucha desde la calle, y el aroma a ajo y tomate recién cocido llena el local. Ristorante Arte Italia, sin rango de precio visible, se destaca por su carta de risotto de trufa negra y una lasaña de carne que ronda los MX$250 según los comentarios. Su puntuación de 4.7 basada en 378 opiniones y un score de 86.3 lo convierten en el restaurante italiano mejor valorado. El interior combina mármol blanco y luces tenues; el chef suele preparar la pasta al momento en una pequeña cocina abierta. Dassani Restaurante comparte el rango de MX$100‑200, pero su puntuación alcanza 4.9 con 417 reseñas y un score de 81.8. El plato estrella es el gnocchi de ricotta, servido a MX$130, y la atención al detalle es evidente en la presentación de los antipastos. El local está ubicado en una calle adoquinada de Jalatlaco, rodeado de galerías de arte. Comparando directamente, Italianni's cobra MX$120 por su fettuccine y obtiene 4.2 estrellas, mientras que Dassani, con un precio similar de MX$130, logra 4.9. En el extremo, Ristorante Arte Italia ofrece un risotto a MX$250 y mantiene la misma calificación de 4.7 que Italianni's, pero a un costo mucho mayor. Esta disparidad muestra que el gasto no siempre se traduce en mejor puntuación. El mejor valor parece estar en Dassani, que combina precios accesibles con la mayor calificación. Sin embargo, la falta de información de precios en Ristorante Arte Italia deja una brecha para los comensales que buscan transparencia. La oferta italiana en Oaxaca todavía tiene espacio para nuevos conceptos que ofrezcan calidad alta a precios medianos, especialmente en barrios emergentes como Xochimilco.

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