Son las ocho y cuarto del miércoles. En Casa Myz, en la calle 10 norte de Cholula, ya llevan un rato abriendo. Se oye una licuadora. Hay alguien pidiendo jugo en la entrada. El olor de los chilaquiles llega desde adentro y te alcanza antes de que termines de cruzar la puerta.
El lugar tiene ese peso de sitio que ya se ganó su público. No necesita explicarse. Quienes vienen son los que ya saben: el vecino que lo usa como oficina, quien viene del yoga a las ocho con hambre real. La carta tiene bowls y opciones veganas, más una variedad de jugos que cambia con lo que hay de temporada. Pero si hay algo que define a Casa Myz, son los chilaquiles. Los piden los fines de semana, los piden los miércoles cuando están con ganas de desayunar de verdad. Dieciocho reseñas y una calificación de 5.0 no son casualidad. Son el registro de alguien que fue una vez, le gustó, y volvió a contarlo.
El precio está entre 100 y 200 pesos, que para un espresso bar en Cholula con esta propuesta, no es excesivo. Los lunes y martes cierran. El resto de la semana abren a las ocho de la mañana, los domingos hasta las cuatro y media de la tarde.
A unos kilómetros de distancia, sobre la calle 5 de Mayo 212 en el centro de Puebla, Caffe Toscano opera desde otro registro. Es un espresso bar con inclinaciones italianas y localismo bien absorbido. El menú tiene tiramisu, panna cotta, affogato y pan de elote. Que alguien se haya tomado el trabajo de juntar esas cosas en una misma carta dice algo sobre cómo piensa el lugar.
El affogato merece atención. Es un postre que depende más de la ejecución que de los ingredientes: un shot de espresso sobre helado de vainilla, y la gracia está en que el café llegue suficientemente caliente para que el helado ceda poco a poco, no de golpe. Cuando está en el punto exacto, los últimos sorbos son lo mejor del vaso. Un café que lo hace bien, como Caffe Toscano, no necesita más justificación.
Treinta y cinco reseñas con cinco estrellas cada una, sin excepción. En los comentarios aparecen el tiramisu y la experiencia del lugar como razones para volver. También aparece la frase "la verdad", que en México significa que el lugar superó lo que se esperaba. Los precios están entre 1 y 100 pesos, lo que parece inconcebible dado lo que sirven. Caffe Toscano cierra los lunes. De martes a domingo, desde las nueve de la mañana, en 5 de Mayo 212, local 2.
Puebla tiene suficientes cafeterías para ocupar una tarde entera sin repetir. Pero estas dos saben exactamente qué son, y eso vale más de lo que parece. Casa Myz es el café donde Cholula se asienta, donde los miércoles se empiezan con chilaquiles y jugo verde, con la certeza de que el lugar te conoce. Caffe Toscano es el lugar donde la 5 de Mayo se detiene un momento, donde el affogato llega en el vaso correcto y los precios no cuadran con lo que estás comiendo, en el mejor de los sentidos. El miércoles siguiente, a las ocho de la mañana en Cholula, o el jueves a las nueve en el centro: los dos son un buen plan.





