Ciudad de México vive de su diversidad gastronómica. No hay un solo tipo de mexicano, sino 32 estados con historias distintas. El Regreso, en Nápoles, corona esta lista porque cocina lo que otros solo imitan: su chile en nogada con guarnición cuesta $85 y merece cada peso.
Casa Licha Pozole (Sur 69-A, Iztapalapa) tiene un encanto rústico que contrasta con la modernidad de muchos otros. Sus chalupas miniadas con crema de huitlacoche $45 son un fenómeno. Abre solo los sábados, pero vale la espera. Un comensal escribió: 'Las chalupas son tan tradicionales que me hicieron llorar'.
Klein's en Polanco no es solo un café. Entre las 7 am y la 1 am sirve panqueques con mermelada de huitlacoche $120, pero su sopa de lima con mariscos $280 es lo que trae a los repetidores. La clientela mixta incluye judíos que piden matzo ball soup, algo raro en esta parte de la ciudad.
Porton Maya (Calz. Sta. Cruz) especializado en comida yucateca, tiene un problema: abre solo hasta las 6 pm. Pero su cochinita pibil en panuchos $75 y habanero sauce picante $40 justifican la prisa. Un visitante señaló: 'La carnitas de cerdo es mejor que en cualquier carnitas de la Roma'.
Doña Vero en Roma Sur apuesta al mezcalero con platos veganos. Sus tlayudas con crema de chapulines $50 y pulque con mora $60 son únicos. Abre hasta la 1 am los viernes, lo que permite combinar cena con su cerveza artesanal. El problema: los veganos no pueden probar su carnitas de cerdo que cuestan $95.
Si solo pruebas un lugar, hazlo en El Regreso. Pero si tienes dos días, visita Casa Licha Pozole los sábados. La comida mexicana no se entiende en una sola bocanada.






