La ciudad de México cambia de cara después de las diez de la noche. En Insurgentes Sur los coches de aplicación forman caravanas que no paran; en Álvaro Obregón y en Eje 1 Norte se escucha música saliendo de puertas entrecerradas. El olor a maíz tostado sigue en el aire, los puestos de tacos de canasta aguantan en las esquinas. Pero si lo que se busca es sentarse, pedir algo caliente y quedarse un rato, las opciones se reducen bastante.
LOS DE ARRIBA, en Maricopa 10 en la colonia Nápoles, es de los pocos lugares que abre directo para la noche. Las puertas abren a las 8 PM y no cierran hasta la 1 AM de miércoles a sábado. Es un bar de música en vivo: son cubano y boleros. De vez en cuando hay noches de stand-up comedy que llenan el lugar antes de las nueve, así que llegar tarde no garantiza mesa. Para la medianoche ya hay una energía difícil de encontrar en otros lados de la ciudad — los tragos corriendo y la música subiendo, con el lugar lleno de gente que no tiene ninguna prisa. No es un lugar para comer rápido y salir. Es para quedarse y ver cómo cambia la noche.
Si la noche es de partido o simplemente de querer estar en algún lado con pantallas y gente, el Torito Sports Bar Insurgentes en Av. Insurgentes Centro 1020 hace el trabajo. Los jueves cierra a la 1 AM, los sábados también; pero los viernes aguanta hasta la 1:30 de la madrugada, el cierre más tardío de esta lista. Las micheladas tienen buena fama en el barrio y los mojitos también. Para el hambre tardío está la sopa de tortilla. Los precios son de MX$100 a 200, accesibles para lo que es la zona de Insurgentes. La clientela es la de siempre: gente que vino a ver algo y a tomar algo, sin complicarse.
Para quien termina la noche en Polanco o en la zona de Granada, Chubbies Polanco en Lago Andromaco 17 resuelve el antojo los viernes y sábados hasta las 11:30 PM. Son hamburguesas de verdad a precios de MX$100 a 200, sin pretensiones de otra cosa. Entre semana cierra a las 9:30, así que es territorio estricto del fin de semana. Llega la gente que salió a cenar bien en algún lugar de la zona y de todas formas quiere algo más. Eso tiene sentido a las once de la noche.
La emergencia de madrugada — ese momento después de la una en que ya todo baja sus cortinas — no tiene muchas soluciones fáciles en estos rumbos. Por eso si la noche todavía puede seguir, que siga en el Torito un viernes: es el último en cerrar de esta lista. A la 1:15 AM, una michelada y sopa de tortilla es exactamente lo que necesitas, aunque en ese momento no te parezca que sí.





