De los diez lugares más aclamados de la Ciudad de México este mes, tres son conceptos casuales. Una hamburguesería. Un sports bar. Una papería de barrio. Todos con 4.8 de calificación. El promedio de la ciudad es 4.46. Ahí está la historia.
Chubbies Polanco, en Lago Andromaco 17 en la colonia Granada, acumula 1,196 reseñas con calificación de 4.8. Su puntuación general de 98.8 sobre 100 lo pone arriba de la mayoría de los restaurantes formales de Polanco. El rango de precios va de $100 a $200 pesos. Para lo que ofrece, es casi absurdo. Abre desde las 12:30 todos los días, y los viernes cierra hasta las 11:30 de la noche. La hamburguesa le está ganando al filete mignon en esta colonia, y los números lo confirman.
Pero si Chubbies sorprende, Pipiris Fries en Coyoacán desafía toda lógica. Precios de menos de $100 pesos. Puntuación de 98.2. Son 714 reseñas con promedio de 4.7, lo cual iguala a restaurantes que cobran el doble o el triple. Su menú gira alrededor de las papas con pulled pork, jalapeño poppers, malteadas, macho fries y pasta boloñesa. Están en Calle A, Manzana VII, Local D, colonia Educación. Abren de 3 de la tarde en adelante todos los días. El ticket promedio ni llega a los cien pesos, y la calidad compite con cualquiera del top 10.
El otro fenómeno que define este momento es peruano. La Lucha Sangúcheria Criolla Polanco, en Emilio Castelar 111, tiene 786 reseñas y 4.7 de calificación. Sánguches de chicharrón, lechón, lomo, chicha morada e Inca Kola. No es fusión, no es adaptación. Es comida peruana sin filtro, a una cuadra de 50 Friends (Emilio Castelar 95), el restaurante italiano que lidera con 1,859 reseñas y 4.7 de calificación. Polanco se está convirtiendo en un corredor donde un sánguche de lechón peruano compite con la pizza de chocolate italiana. Dos conceptos internacionales en la misma calle, misma puntuación de 98.2.
Y la categoría que más me sorprende: los sports bars. Torito Sports Bar Insurgentes, en Avenida Insurgentes Centro 1020, tiene 4.8 de calificación con 816 reseñas. Sus micheladas y su sopa de tortilla son lo más mencionado en las reseñas. Los precios van de $100 a $200 pesos. La puntuación de 98.8 lo pone empatado con Chubbies en la cima absoluta. La comida de bar ya no es excusa para ver el partido; es razón suficiente para ir. Cierra domingos, pero de jueves a sábado se estira hasta la 1 de la mañana.
De los más de 3,200 negocios de comida en la ciudad, apenas 73 son de rango alto. Más de 1,200 son de presupuesto bajo. Los comensales están votando con sus calificaciones: prefieren comer bien por poco dinero y con personalidad. Lo que viene es predecible. Más conceptos peruanos y colombianos en colonias como Nápoles y Del Valle. Más paperías artesanales compitiendo con restaurantes de autor. La comida casual ya no es la segunda opción en CDMX. Es la primera.





