Ciudad de México tiene más de tres mil restaurantes compitiendo por tu estómago. He probado suficientes para necesitar pantalones nuevos. Mi número uno no es un lugar de mantel blanco ni una barra de autor en la Condesa. Es una fonda de papas fritas en Coyoacán.
1. Pipiris Fries
Sí, una fritería. Pipiris Fries en la calle A, Manzana VII, colonia Educación, Coyoacán, tiene un 4.7 de calificación con más de 700 reseñas, y hay razón para eso. Las macho fries son el platillo insignia: papas cargadas con pulled pork, jalapeño poppers encima, queso fundido cayendo por los lados. Todo por menos de $100 pesos. Los milkshakes son absurdos de buenos, los boneless con salsa hot pican en serio, y cada mes cambian sus especiales para que nunca te aburras. La pasta boloñesa es sorprendentemente sólida para un lugar que se especializa en papas. Abren de 3 PM en adelante, así que es plan de tarde o noche. Los viernes y sábados cierran a las 10. Si vas temprano entre semana, encuentras mesa fácil. Si llegas sábado a las 8, prepárate para esperar.
2. Martina Fonda Fina
En la calle General Juan Cano 61, San Miguel Chapultepec, Martina es el desayuno que te cambia la mañana. Calificación de 4.5 con 530 reseñas, y un score de calidad de 97 sobre 100. Los chilaquiles son el platillo por el que la gente cruza la ciudad, con opciones vegetarianas que no son un afterthought sino un plato pensado. Es comida casera elevada sin pretensión. Abren temprano (8:30 AM) y cierran a las 5 PM, los sábados a las 2:30, domingos descansan. Todo por debajo de $100 pesos. ¿Por qué el segundo lugar y no el primero? Porque Pipiris tiene más personalidad, más rango en su menú, y esa combinación de precio con calificación (4.7 vs 4.5) lo pone arriba. Pero Martina gana en desayunos sin discusión.
3. Restaurante y Banquetes El Sol
En la calle Valentín Gómez Farías 67, colonia San Rafael, Cuauhtémoc, El Sol tiene lo que muchos restaurantes modernos han olvidado: cocina mexicana tradicional ejecutada con paciencia. Los chiles en nogada, el chamorro de cerdo, el huachinango estilo pibil. La arrachera. La sopa de cebolla gratinada. El pan horneado en casa. Con 4.6 de calificación y 317 reseñas, este lugar vuela bajo el radar de los influencers, y eso es parte de su encanto. Abre de martes a domingo, de 12 a 7 PM. Lunes descansa. El rango de precios es medio, vale cada peso. La debilidad: el horario limitado. Si quieres cenar aquí, no puedes. Pero para una comida larga de mediodía entre semana, no hay mejor opción en San Rafael.
4. Broka
Zacatecas 126, Roma Norte. Broka es el restaurante que sacas cuando quieres impresionar a alguien en una cita. Calificación de 4.4 con más de 1,500 reseñas. Tiene patio interior, carta de mezcales seria (la tendencia del mezcal en los cócteles capitalinos no muestra señales de frenar), gnocchi que compite con cualquier italiano de Polanco, cangrejo de concha suave, dulce de leche de postre. Es fusión mexicana-europea sin caer en lo ridículo. Abre de miércoles a sábado por la noche (desde las 5 PM), los domingos desde las 10 AM. Martes cerrado. El precio es medio-alto. ¿Por qué debajo de El Sol? Porque El Sol hace lo tradicional perfecto por menos dinero. Broka compensa con ambiente y con esa carta de bebidas que te puede tener ahí hasta medianoche los jueves y viernes.
5. LOS COMPAYES COAPA
Armada de México 1494, colonia Cafetales, Coyoacán. Este es el lugar de birria, consomé y costillas de cerdo al que llevas a tu familia el domingo a las 10 de la mañana. Con 4.6 de calificación, 365 reseñas, y todo por menos de $100 pesos, Los Compayes es el tipo de restaurante que no necesita Instagram para llenar mesas. Los tacos de asada son confiables, las nachos funcionan para compartir con cerveza, y el consomé caliente es lo que pides cuando llegas con cruda un sábado. La zona de Coapa no tiene el glamour de Roma o Condesa, y eso se refleja en los precios. La debilidad: cierra temprano (8:30 PM) y los lunes no abre hasta la 1 PM.
Si solo puedes probar uno, ve a Pipiris Fries. No porque sea el más sofisticado, sino porque hace lo que hace con una convicción que pocos restaurantes en esta ciudad igualan. Papas fritas a menos de cien pesos que te dejan pensando en ellas tres días después. Eso es ganar.





