En la Ciudad de México, "comer barato" no es sinónimo de comer mal. El techo está en los $100 pesos por persona — con eso cabe una comida completa en fonda, cuatro tacos en una buena taquería, o un desayuno con pan artesanal y café. Las fondas de barrio manejan el plato del día entre $60 y $90 pesos; los tacos de la esquina salen a $20-30 pesos cada uno. No es mucho dinero, pero hay que saber a qué colonia ir.
Para el desayuno, la referencia en Roma es Vulevú Bakery, en Córdoba 234, Roma Norte. El kouign amann, el almond croissant, el pain au chocolat y el lemon tart cuestan menos de $100 pesos la pieza. El matcha latte y el crookie también entran en ese rango; la focaccia es la opción para quien prefiere algo salado. Más de 1,300 reseñas con 4.6 estrellas. Abre martes a viernes desde las 7:45am, sábados y domingos también. Cerrada los lunes.
La mejor comida de precio justo está en las fondas. El Regreso, en Yosemite 54-B, colonia Nápoles, es el ejemplo más sólido: enchiladas suizas, mole rojo, cochinita pibil, milanesas y caldo de pollo — todo por menos de $100 pesos el plato. El consommé solo ya vale el viaje. Casi 1,900 reseñas con 4.5 estrellas. Abre todos los días de 10am a 7:30pm. Para salir de lo mexicano sin salir del presupuesto, La Santa en C. Gabino Barreda 83, San Rafael, hace empanadas argentinas con chimichurri y alfajores — las de espinacas son las que más piden, y el cleríco de pera tampoco falla. Todo bajo los $100 pesos.
El lugar que los capitalinos fuera de Azcapotzalco casi no conocen: Tacos Árabes La Türka, en Calzada Camarones 80-E, San Salvador Xochimanca. El taco árabe sale en khubz en lugar de tortilla, con jocoque encima. El falafel y las cemitas también están en el menú, todo por menos de $100 pesos. Más de 900 reseñas con 4.5 estrellas — los vecinos del barrio llevan años yendo seguido. Abre desde las 11am todos los días.
En Coyoacán, Pipiris Fries (Calle A Mz. VII Local D, col. Educación) tiene las macho fries — papas con pulled pork — y los jalapeño poppers, todo bajo los $100 pesos. Los milkshakes y los helados flotados completan el menú sin pasarse del presupuesto. Abren a las 3pm. Para la tarde-noche en Narvarte, Michelanga (Av. Cuauhtémoc 808) hace la michelada como debe ser: la versión con limón y tamarindo por menos de $100 pesos, o con camarones si quieres algo más contundente. El mezcal ha conquistado los bares de la ciudad, pero aquí la cerveza fría sigue siendo el plan. Abre desde la 1:30pm todos los días.
Si hay que elegir una sola comida para entender qué significa comer bien en CDMX sin gastar: las enchiladas suizas de El Regreso, Yosemite 54-B, Nápoles, por menos de $100 pesos. Salen con caldo, con la sazón de cocina que no se improvisa. Es lo que esta ciudad lleva décadas cocinando.





