León no es la primera ciudad que viene a la mente cuando piensas en comer bien en México. La fama se la llevan Oaxaca, CDMX, Guadalajara, Puebla. Pero con más de 420 restaurantes y un promedio cercano a 4.5 estrellas, esta ciudad tiene una escena gastronómica que merece atención seria. Casi 200 lugares caen en rango presupuesto y otros 136 en rango medio. Lo que falta arriba es notable, pero ya llegaremos a eso.
Lo que más me sorprende de León es la fuerza de dos corrientes compitiendo por los primeros puestos de calidad: el ramen japonés y la cocina de confort mexicana de toda la vida. Ambas cuestan menos de $100 pesos por persona. Ambas arrasan en calificaciones.
Bake-neko Ramen ocupa un local en la calle Francisco I. Madero 509, en el Centro. Abre de martes a sábado desde las 2 de la tarde, domingos también pero cierra más temprano. Con 4.7 de calificación y una puntuación de calidad de 90.8, es uno de los restaurantes mejor evaluados de la ciudad. Sus clientes mencionan constantemente el ambiente otaku, los takoyaki y los onigiri. No pretende ser Tokio: es un ramenero leonés con personalidad de anime, y eso le funciona.
A unos kilómetros, sobre el Blvd. San Pedro 1831 en la colonia El Granjeno, Kyodai Ramen tiene un 4.9 de calificación con poco más de 100 reseñas y una puntuación de 90.6. Más chico, pero con una carta que incluye okonomiyaki y gyoza además del ramen. Ambos compiten en el mismo rango de precio (menos de $100 MXN) con calificaciones casi idénticas. La diferencia práctica: Kyodai solo abre por las tardes desde las 5, y los lunes descansa. Si llegas temprano al Centro, Bake-neko. Si prefieres cenar por El Granjeno, Kyodai.
Del otro lado del espectro culinario está Jicamas Gus, en la colonia Granada sobre Miguel de Cervantes Saavedra. Este lugar tiene la puntuación de calidad más alta de toda la ciudad: 92.6 sobre 100. Su calificación de 4.6 con más de 350 reseñas no es la más alta en estrellas, pero su consistencia es lo que lo pone arriba. La especialidad es la jícama preparada con cacahuates y pepino, además de lo que sus clientes llaman "caldo de oso", ese caldo sustancioso que en León tiene fama de curar cualquier cruda. Todo por menos de $100 pesos. Es el tipo de lugar que encuentras en un barrio residencial, sin letrero glamuroso, donde la gente repite cada semana.
KFAlitas Jardines del Río, sobre Av. Río Mayo 9508, es el caso que rompe la lógica de precios. Con un rango de $1 a $100 pesos, tiene un 4.9 de calificación con casi mil reseñas y una puntuación de 91.4. Alitas y hamburguesas, nada sofisticado. Pero casi mil personas le pusieron 4.9 estrellas, lo cual para un alero es extraordinario. Las reseñas destacan la atención del personal y la limpieza por encima de todo. No muy lejos, Las Tías mantiene un 4.8 con más de 1,400 reseñas, también en rango budget, con una puntuación de 90.8. Son los dos pesos pesados del confort leonés, esos lugares a los que vuelves sin pensarlo cada viernes.
Lo que define a León como ciudad para comer: de los diez restaurantes con mejor puntuación, la gran mayoría cuesta menos de $100 pesos. Nectario Organic Market, con su rango de $100 a $200, tiene una puntuación de 89.6, tres puntos por debajo de Jicamas Gus que cuesta la mitad. El mercado leonés premia el valor, no el precio. Lo que falta es evidente: no hay un solo restaurante de alta cocina entre los mejor evaluados. León come bien y come barato. Pero la pregunta es si alguien va a abrir ese espacio donde la calidad ya probada se combine con una propuesta más ambiciosa. Por ahora, $100 pesos en esta ciudad te llevan muy lejos.





