A las ocho de la noche, la luz tenue de la calle Del Romance ya se cuela por las ventanas de Xaneque Cocktail Room. Un puñado de amigos se reúne alrededor de la barra, el sonido crujiente de los vinilos llena el aire y el aroma a cítricos y hierbas frescas se mezcla con el leve perfume del jazmín del jardín cercano. El camarero, con una sonrisa tranquila, ya tiene preparado el primer trago, y el murmullo de la conversación se vuelve más animado mientras la noche avanza.

El local, pequeño pero cuidadosamente decorado, destaca por su atención al detalle. Los estantes de madera albergan botellas alineadas como en una biblioteca, y cada cóctel llega como una pieza de arte: el vaso reluce, la espuma se asienta y la guarnición —una rodaja de chile en polvo o una ramita de menta— añade un toque visual que invita a probar. Según un cliente que dejó su reseña, “Los cócteles son una obra de arte, cada sorbo cuenta una historia”. Otro visitante elogió la selección de vinilos, diciendo que “la música perfecta acompaña cada mezcla, creando una atmósfera única”. Un tercer comentario resaltó la variedad del menú, señalando que “hay opciones para todos los gustos, desde lo clásico hasta lo experimental”.
El menú de precios, entre MX$100 y MX$200, refleja la calidad de los ingredientes y la maestría del mixólogo. Entre los favoritos está el “Gazpacho frío”, una versión líquida del tradicional plato que sorprende con su frescura y su toque picante, servido en un vaso alto con hielo picado. La textura aterciopelada y el equilibrio entre el tomate, el pepino y el toque de jalapeño hacen que cada trago sea refrescante y vibrante, ideal para acompañar la charla nocturna. Los visitantes habituales vuelven por la experiencia sensorial completa: el sonido del vinilo, la presentación cuidada y la atención personalizada que hace que cada visita se sienta como una pequeña celebración.
Al cerrar la barra a las dos de la madrugada, el eco de la última canción se desvanece y los clientes salen con la sensación de haber descubierto un rincón especial de Morelia. La fachada iluminada sigue brillando, recordando que Xaneque Cocktail Room no es solo un bar, es un refugio donde la música, la mixología y la camaradería se entrelazan. La próxima vez que pases por el Centro, detente en Del Romance 47 y deja que la noche te envuelva con su encanto.

