Morelia tiene más de 500 negocios de comida y un promedio de 4.5 estrellas. Esos números ya son altos para una ciudad de su tamaño. Pero la cifra que cuenta la historia real es otra: de los 10 establecimientos con mejor puntuación, cuatro son cafeterías o pastelerías. No taquerías. No fondas. No marisquerías. No restaurantes de mantel largo. Cafeterías y pastelerías. Esa es la tendencia que define a la capital michoacana ahora mismo.
El café de especialidad ya no es novedad
FIKA COFFEE SHOP tiene la calificación más alta entre los 10 mejores: 4.9 con 190 reseñas. Está en Ignacio Zaragoza 247, pleno Centro, a unas cuadras de la catedral. Un espresso bar donde la gente pide dirty chai, flatwhite, chocolatín y bagels con salsa de mole. Bagels con mole. En Morelia. Todo por menos de $100 pesos. Abre de lunes a sábado de 8 a 4, domingos descansa. Es el tipo de lugar que hace diez años no existía en esta ciudad.
En la otra esquina está Café MX, sobre el Periférico Paseo de la República. Acumula 3,658 reseñas con 4.3 de calificación y puntuación de 95.8. Su carta mezcla chilaquiles con pastel de arrachera, ensalada nexpa con pizzas. Abre hasta medianoche entre semana (hasta las 11 el domingo), precios de $100 a $200 pesos. Es el café con más reseñas de toda la ciudad. FIKA y Café MX comparten una palabra en sus reseñas: chilaquiles. El brunch cafetero ya es parte del vocabulario moreliano.
La pastelería se convirtió en destino
Dolci Pastelería tiene la puntuación más alta de toda la ciudad: 97 de 100. Está en Calzada La Huerta 2165, colonia Los Pinos, lejos del Centro histórico. No importa. Acumula 995 reseñas con 4.5 de calificación. La gente cruza la ciudad por el tres leches, el red velvet, el pastel de chocolate, la gelatina y el merengue. Las palabras que más repiten sus clientes: "sabor" y "costo", en ese orden. Eso significa que comen bien y sienten que el precio es justo. Abre de 9 de la mañana a 8 de la noche. En una ciudad donde casi la mitad de los negocios son de rango económico, una pastelería de precio medio se llevó el primer lugar. Cuando el postre le gana al plato fuerte en puntuación, algo cambió. Y Dolci no es caso aislado: Pastelinos, con más de 3,000 reseñas y puntuación de 93, confirma que la pastelería en Morelia no es moda pasajera.
La mesa michoacana pelea con precio
No todo es espresso bar y betún de mantequilla. El Tejaban trae la comida estilo Tierra Caliente al centro de Morelia, sobre María Rodríguez del Toro de Lazarín en Bocanegra. Morisqueta, tortillas de maíz, caldos y guisos regionales. Son 631 reseñas con 4.3 de calificación y puntuación de 95.8 (idéntica a Café MX, para poner en perspectiva). Todo por menos de $100 pesos. Que un restaurante de comida regional a precio económico compita punto a punto con los cafés de especialidad dice mucho sobre la base culinaria de Michoacán.
Ajuua! Arracheras al Carbón, en Boulevard García de León 1765 en Chapultepec Oriente, mantiene viva la tradición del carbón. Arrachera, rib eye, barra de ensaladas, guacamole, paella. Son 442 reseñas con 4.3 y precios de $100 a $200. Tiene área infantil, las tortillas vienen recién hechas. La palabra que más mencionan los comensales: "tranquilo". En un mundo de stories e influencers, Ajuua! se llena sin hacer ruido. Mientras los cafés de especialidad capturan la atención, los asadores capturan a las familias.
Lo que viene
Mi apuesta para los próximos meses: más fusión michoacana con formatos modernos. Ya se ve en FIKA con sus bagels con mole y en Café MX con el pastel de arrachera. Los cocineros de Morelia están tomando ingredientes de Tierra Caliente y metiéndolos en formatos que no existían aquí hace cinco años. Súmale que el mezcal se está apoderando de las barras de cócteles en todo el país (para algo Michoacán produce mezcal artesanal). No me sorprendería ver un espresso con mezcal michoacano en algún menú antes de que termine el año. El café de especialidad ya ganó terreno. La pregunta ahora es qué pasa cuando la morisqueta se encuentra con el sourdough.
