La escena de mariscos en San Luis Potosí combina la frescura del Pacífico con la chispa de la ciudad; el mejor ejemplo es Mariscos La Bocana, mi primera recomendación.
1. Mariscos La Bocana – Av Himno Nacional 2790, Estadio. El plato estrella son las Rockefeller oysters, que rondan los $$ y llegan a $150 en promedio según el menú. La textura crujiente y la salsa cremosa hacen que este plato supere a cualquier otro en la lista. El local está siempre lleno de gente que busca la calidad, y el servicio es rápido. Un punto flaco es el precio algo elevado para el barrio, pero la experiencia lo justifica.
2. Mariscos Estrellita – C. de la Estrella 252, Col del Llano. Su ceviche de camarón, con precio $120, destaca por la mezcla de jugo de limón y chile que corta la grasa del marisco. El ambiente de la zona del Llano invita a una comida casual y el horario amplio (8:30 am–7:30 pm) permite llegar en cualquier momento. Los clientes comentan que el shrimp cocktail es “el mejor que he probado”. La única pega es que el espacio interior es estrecho y a veces se siente apretado.
3. Mariscos Guajardo – Álvaro Obregón #650, Centro Histórico. El taco de camarón, a $130, lleva una salsa picante que destaca sobre la tortilla fresca. El restaurante abre sólo de martes a sábado, lo que limita la disponibilidad, pero la atención de la camarera compensa. Los críticos resaltan la presentación del fish fillet, describiéndola como “arte en el plato”. El cierre los lunes deja a los visitantes sin opción ese día.
4. Mariscos Sam – Guajardo 547, Centro Histórico. El buffet de mariscos, con precio $80, ofrece una variedad que supera a la mayoría de los locales; incluye ceviche, broth de pescado y camarones al ajillo. El precio bajo y la accesibilidad hacen que sea popular entre estudiantes. Sin embargo, la calidad de algunos platos del buffet puede variar, y el ruido del comedor a veces dificulta una conversación tranquila.
5. Mariscos Javier – Blvd. Antonio Rocha Cordero 100, Lomas de Bella Vista. Su mojito de marisco, a $140, combina camarones, limón y un toque de tequila que lo hace único. El barrio de Lomas de Bella Vista aporta un aire más residencial y tranquilo. La música en vivo los viernes anima la noche, pero el menú es limitado y algunos clientes sienten que faltan opciones de pescado blanco. Si solo puedes probar uno, elige Mariscos La Bocana y su Rockefeller oysters; la combinación de sabor, técnica y ambiente lo hace imbatible.






