La tendencia que domina los rankings de Mérida ahora es la revolución italiana de alta gama. Ocho de cada diez establecimientos con puntuación superior a 95 provienen de esa cocina, y los datos de los tres lugares más citados confirman el impulso.

Antica Roma se lleva la delantera con 4.7 de rating, 2 103 reseñas y un puntaje de 98.2. El precio se sitúa entre 100 y 200 $, y su ubicación en La Florida atrae a comensales que buscan una experiencia romántica. Los críticos resaltan su fettuccine, pizza margarita, risotto y sangría, describiéndolos como accesibles pero con un toque de lujo. El horario amplio, de 1 pm a 11:30 pm todos los días, permite visitas tanto para almuerzo como para cena.

A pocos minutos, La Bernarda en Cordemex replica la fórmula con una calificación de 4.9, 207 reseñas y un score de 96.6. El rango de precios coincide con Antica Roma, pero su ambiente de terraza y la atención al detalle la hacen destacar. Entre los platos que aparecen con frecuencia están la pasta, la margarita pizza, crujiente y vino blanco, todos citados por su sabor y presentación. El horario de 3 pm a 11:30 pm favorece la cena tardía, una práctica que cada vez se vuelve más común en la ciudad.
El tercer motor de la escena es la reinterpretación yucateca en Eladio's. Con 4.6 de rating, 9 129 reseñas y un puntaje de 97.6, su popularidad supera a la de cualquier otro local. El rango de precios, indicado como $$, sitúa al restaurante en un segmento medio‑alto. Los visitantes elogian la sopa de lima, cochinita pibil, tacos al pastor y marquesitas, señalando que el menú combina tradición y creatividad. El horario extendido hasta 10 pm los fines de semana responde a la demanda de cenas nocturnas.
En conjunto, los números indican que los merideños prefieren experiencias que combinan calidad italiana con reinterpretaciones locales, todo dentro de un rango de precios que permite una salida frecuente. La próxima ola probablemente incorporará más fusiones de mariscos del Caribe con técnicas italianas, impulsada por la alta puntuación de los platos de pasta y la creciente curiosidad por sabores costeros.
El panorama sugiere que los restaurantes que mantengan una alta puntuación, un volumen sólido de reseñas y precios que perciban como accesibles seguirán liderando. Con la demanda de cenas tardías en alza, los locales que amplíen sus horarios y ofrezcan menús de temporada podrían definir la próxima fase de la gastronomía merideña.

