Mérida no es solo una ciudad histórica: es una capital gastronómica con sabores que van desde el pan de elote crujiente hasta la pasta italiana hecha a mano. Lo que la diferencia es la combinación de influencias yucatecas con toques internacionales, todo a precios que van desde el más accesible hasta lo premium.
Los Benes Temozón Norte es el mejor lugar para arrancar el día. A 10.5 km al norte de la ciudad, esta panadería abre únicamente por la mañana y cobra entre $100 y $200. Los huevos motuleños, con chorizos y frijoles, son legendarios. ¡Llega temprano: cierra a mediodía los lunes!
VITA Memories en Francisco de Montejo es el punto ideal para almorzar. Pide los birria chilaquiles con chorizo ($160) o el temazón chilaquiles ($180). Abre de 7:30 am a 10 pm y su atención del personal es tan buena como el café frío de canela.
Antica Roma en La Florida eleva la cena. Las porciones de fettuccine alfredo ($220) caben en una bandeja. El menú online tiene opciones para llevar y el ambiente es romántico. Llega después de 1 pm para evitar la lista de espera.
Querreke en San Ramón es mi opción de cierre. Los arracheras ($170) acompañados de aguacate machacado vienen con cervezas artesanales. Pide la salsa roja picante y siembra el dinero en un postre de flan. Abre de 1 pm a medianoche los fines de semana.
Ruta sugerida: Comienza en Los Benes a las 8 am, luego cruza a VITA Memories a las 1 pm. Reserva en Antica Roma a las 7.30 pm y termina en Querreke a las 9.30 pm. El trayecto entre lugares toma entre 15 y 30 minutos. Mérida no necesita guías turísticos: solo un estómago abierto.

