Mérida combina tradición y modernidad en cada esquina, y su oferta culinaria no es la excepción; mi elección número uno ya está clara: Los Mariscos de Chichí, el templo del mar en la ciudad.

1. Los Mariscos de Chichí – Calle 35ᴬ, C. 35 LB, Chichí Suárez. El aroma a coco y chilpachole te recibe antes de entrar. Su plato estrella, el camarón al ajillo con salsa de coco, cuesta $150 y llega crujiente, jugoso y con el toque justo de picante. La calidad del bisque de camarón supera a cualquier otro menú de mariscos en la zona, y la rapidez del servicio permite volver a la calle sin perder el ritmo de la tarde. Un comensario escribe: “El ceviche aquí es una explosión de frescura que no encuentras en otro lado”. Esa consistencia y el puntaje de 97 hacen que #1 deje atrás a #2 en sabor y precisión.

2. VANA – C. 50-A 489, Parque de la Mejorada, Centro. Abre sus puertas a las 5 pm y se convierte en el punto de encuentro para quien busca una cena con tabla de quesos, burrata, higos y jamón serrano. El precio no está listado, pero la experiencia justifica cada peso. La carta incluye una mezcla molecular de cócteles que sorprende a los visitantes; una reseña comenta: “El equilibrio entre el hummus y la fruta es inesperado y delicioso”. 3. Ma’Le – Calle 47 526A, entre 68 y 66, Centro. Su ceviche de coco con camarón, $130, destaca por la frescura del mar y el toque tropical. El ambiente es íntimo y el servicio atento, aunque el menú es limitado, lo que a veces deja a los comensales con ganas de más opciones. El cheesecake de maracuyá, $80, cierra la cena con una nota dulce que muchos clientes recuerdan con entusiasmo.

4. Mercado 60 – C. 60 461, Parque Santa Lucia, Centro. Este food court nocturno combina música cubana, salsa y un ambiente bohemio. El taco de cochinita pibil, $120, se sirve con cebolla encurtida y salsa de habanero que despierta los sentidos. Los precios oscilan entre $100 y $200, lo que lo sitúa en la categoría media‑alta, pero la variedad de puestos y la energía del lugar compensan el gasto. El único punto débil es la larga espera en horas pico, algo que los locales ya anticipan.
5. Marmalade Centro – Dirección no disponible en el extracto, pero ubicado en el corazón del centro histórico. El ribeye steak, $350, se cocina a la perfección y se acompaña de una reducción de vino tinto que realza su sabor. El ambiente es elegante y el servicio de valet parking añade comodidad. El precio es elevado, pero la puntuación de 91.4 y la calidad de los ingredientes justifican la inversión. Algunos críticos señalan que el menú es poco flexible para dietas especiales.
Si solo puedes probar un lugar, elige Los Mariscos de Chichí; su combinación de frescura, precio razonable y puntuación impecable lo convierte en la referencia obligada de la gastronomía meridana.





