Los 5 mejores restaurantes mexicanos en Mérida
Los 5 Mejores

Los 5 mejores restaurantes mexicanos en Mérida

Descubre los sabores que hacen única la comida mexicana en Mérida, con mi elección número uno que no puedes perderte.

En Mérida la comida mexicana se vive en cada esquina, y mi elección número uno es 100% al Carbón - Norte, donde el carbón marca la diferencia. 1. 100% al Carbón - Norte Calle 22 #71a x 5 y 7, San Antonio Cinta, 97139 Mérida. El plato estrella es la costilla de res al carbón, acompañada de tacos de lengua que llegan a un precio dentro del rango del menú. El ambiente es familiar, con una zona para niños y una barra de mezcalitas que anima la noche. La parrilla siempre humeante le da a la carne un sabor que supera a cualquier otro local. La única pega es que el horario es amplio (12 pm–12 am) y a veces se llena, así que llega temprano. 2. Los Platos Rotos y El Apapacho Los Platos Rotos, ubicado en C. 33 Diag. 498, entre Calle 72, García Ginerés, 97070 Mérida, destaca por sus tacos de huarache y su mole de pollo, cuyo costo está dentro del rango 1–100 $. Un cliente escribe: “El mole tiene un sabor casero que me recuerda a la cocina de mi abuela”. El local es sencillo, con mesas de madera y una vibra de barrio. El Apapacho, en Av. Itzimná 488‑por 27, Itzimná, 97100 Mérida, ofrece cochinita pibil y una ensalada de aguacate cuyo precio ronda los MX$150‑200. La atención es amable y el ambiente relajado, aunque el menú es un poco limitado para los que buscan variedad. 3. Kuuk y Los Trompos Kuuk, situado en Av. Rómulo Rozo 488‑por 27, Itzimná, 97100 Mérida, propone un menú de degustación con octopus y sopa de lima, todo dentro del rango $700‑800. La experiencia es de alta cocina, con maridaje de vinos y una presentación cuidada; un crítico comenta: “Cada plato es una obra de arte, la combinación de sabores y texturas sorprende”. El precio alto y el horario limitado (cierra a las 10 pm) pueden ser un obstáculo. Los Trompos, en el corazón del centro, sirve trompo de pastor y sopes a precios entre $100‑200. El trompo gira en el patio, creando un espectáculo visual, y el sabor es consistente. El punto flaco es que el local puede ser ruidoso en horas pico. 4. Conclusión Si solo puedes probar uno, elige 100% al Carbón - Norte; su carne al carbón y la energía del lugar hacen que sea la referencia definitiva de la cocina mexicana en Mérida.

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Jardín interior de El Apapacho con vegetación y mesas al aire libre en el Centro de MéridaDestacado

El Apapacho: mole oaxaqueño, libros y buganvilias en el Centro de Mérida

Un restaurante con jardín, librería y espíritu feminista donde el mole oaxaqueño es tan bueno que te hace olvidar los mosquitos.

Son las siete de la noche en la Calle 62. El calor de Mérida empieza a aflojar y por la puerta de El Apapacho se cuela un olor denso a chile ancho tostado con chocolate. Adentro, bajo un techo de buganvilias, cuatro mesas ocupadas por gente que no tiene prisa. Una pareja comparte un plato de mole oaxaqueño. En la esquina, una mujer lee sola con una copa enfrente. Esto no es un restaurante común. El Apapacho ocupa una casona en el Centro de Mérida, sobre la Calle 62 entre la 41 y la 43. Tiene jardín. Tiene librería. Tiene mosquitos. Tiene personalidad de sobra. La palabra "apapacho" viene del náhuatl y significa abrazar con el alma. Suena cursi hasta que te sientas ahí, rodeado de plantas, con un plato de conejo en salsa frente a ti, y entiendes que el nombre es preciso. Lo primero que mencionan quienes vienen seguido es el jardín. La vegetación crece densa, las buganvilias se trepan por las paredes sin pedir permiso, y sí, hay que ponerse repelente porque los mosquitos también cenan aquí. Pero ese es el trato: comes al aire libre en una ciudad tropical, con todo lo que eso implica. El espacio tiene una energía que los visitantes frecuentes describen como bohemia y feminista. Hay estantes con libros por todas partes, puestos ahí para que leas mientras esperas tu plato, no de adorno. El mole oaxaqueño es el plato por el que la gente regresa. Llega en un plato hondo, oscuro como tinta, con un brillo aceitoso que delata las horas de cocción. La primera cucharada te golpea con el amargo del chocolate. Después el chile pasilla levanta un picor suave que se queda en la lengua. Luego aparece el fondo de especias, canela y comino sobre todo, con algo más que no identificas del todo pero que te hace cerrar los ojos. Es un mole que pide pan para limpiar el plato. A precio medio (entre MX$100 y MX$200 por platillo), es accesible para lo que ofrece. La carne de conejo es otro punto fuerte: suave, sin la agresividad de la res, preparada con la misma paciencia que el resto del menú. El Apapacho abre de lunes a viernes de 1 a 10 de la noche, pero sábados y domingos arranca a las 8 de la mañana. Ir temprano el fin de semana es otra cosa: el jardín todavía fresco antes de que el sol meridano lo convierta en horno, el ritmo más lento, la luz filtrada entre las hojas. Para la tarde, la carta no intenta cubrir todos los frentes ni complacer a todos. Es un lugar que sabe lo que es y no se disculpa por ello. Con más de dos mil reseñas y un rating de 4.6, El Apapacho lleva tiempo consolidado en la escena del Centro. No es nuevo ni secreto. Pero entiende algo que pocos restaurantes logran: que comer bien va más allá del plato. Es el espacio y la compañía, o la soledad elegida con un libro en la mano. En una ciudad donde la cocina yucateca domina la conversación, este lugar mira hacia Oaxaca sin disculparse y se gana su propio sitio en la Calle 62. A las diez, cuando los últimos comensales pagan la cuenta y las buganvilias desaparecen en la oscuridad del patio, el olor a mole todavía flota sobre la acera. Guardas el repelente en la bolsa. Sabes que vas a volver.

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Lugares Destacados

El Apapacho

star4.6

Sitio artístico con ambiente familiar, comida mexicana casera, exhibiciones de arte y una librería feminista.

Interior del restaurante Querreke en San Ramón Norte, MéridaGuía

Arrachera a medianoche: Querreke y el otro templo del carbón en Mérida

En el norte de Mérida, dos restaurantes de parrilla mexicana se disputan los mejores números de Google y las mejores noches de la ciudad.

Son las ocho de la noche de un jueves en la Calle 30 de San Ramón Norte. Desde la banqueta, el olor a carne asada llega primero que cualquier señal. Querreke no necesita presentación para quien vive en esta zona de Mérida. Es el lugar donde se juntan las cervezas artesanales, la música, los cócteles y una arrachera que tiene a más de 700 personas opinando en Google con un promedio de 4.6 estrellas. Para un restaurante que cierra los lunes y no abre antes de la una de la tarde, esos números dicen mucho. El menú gira alrededor de lo que sale bien a la parrilla, pero Querreke no es solo carne. Hay guacamole y atún que aparecen en casi todas las conversaciones sobre el lugar. Los cócteles van más allá de la margarita de siempre, y las cervezas artesanales son parte central del atractivo. El ambiente tiene esa energía de bar con buena cocina: no estás ahí por el mantel, estás ahí porque la comida es buena y la noche se puede alargar hasta la medianoche sin que nadie te apure. Los domingos cierran a las once. La arrachera es el platillo por el que la gente regresa. Llega a la mesa chisporroteando, con el exterior crujiente y el interior jugoso, soltando jugo con cada corte de cuchillo. La grasa se carameliza en los bordes. El humo todavía se levanta del plato. Ese primer bocado con tortilla caliente te confirma que estás en el lugar correcto. No es una experiencia refinada ni pretende serlo. Es carne bien cocida y tortilla caliente, con una cerveza fría al lado. Eso basta. A veinte minutos en coche, sobre la Calle 22 en San Antonio Cinta, hay otro restaurante que merece la misma conversación: 100% al Carbón, sucursal Norte. Con 4.9 de calificación y más de 650 reseñas, tiene números que pocos restaurantes meridanos van a ver. La especialidad es obvia desde el nombre. Tacos de lengua, arrachera, sirloin, chorizo argentino, chicharrón y una parrillada especial para los indecisos. Pero lo inesperado son las mezcalitas bien hechas y un horchata latte que se ha convertido en el cierre obligatorio de la comida. Abren desde el mediodía todos los días, incluido el domingo, y hay área infantil para las familias. Lo que estos dos lugares comparten, más allá de la carne y el fuego, es una actitud. No compiten con la cocina yucateca tradicional ni intentan reinventarla. Son restaurantes de parrilla mexicana que apuestan por ingredientes buenos y preparaciones directas, en un ambiente donde nadie tiene prisa. Querreke cierra a medianoche entre semana. 100% al Carbón hace lo mismo. No es coincidencia. De vuelta en la Calle 30, el volumen de la música sube después de las diez. Las mesas están llenas. Alguien pide otra ronda. La parrilla no para. Querreke no aparece en guías turísticas, y quizá eso es lo que lo hace funcionar. Es para los que ya saben que el lunes toca descansar, que la cocina abre a la una y que la arrachera no necesita más adorno que una tortilla caliente. Si buscas dónde comer carne asada con cerveza artesanal en Mérida, la respuesta está en la Calle 30 y la Calle 22. Después de la una, claro.

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