Río de Janeiro después de las diez de la noche es otra ciudad. Las luces del Aterro do Flamengo se reflejan en el agua oscura de la bahía. En Laranjeiras la gente sale de los bares buscando algo sólido que comer. En Grajaú el olor a shoyu caliente se mete por las ventanas abiertas. Si estás caminando por ahí a medianoche con el estómago protestando, tranquilo. Río todavía tiene mesas puestas.
Armazém Cardosão queda en la Rua Cardoso Júnior 312, en Laranjeiras, y es donde terminan muchas noches cariocas. Es un bar con personalidad: samba de fondo, jazz, caipirinhas de caju, pasteles crujientes, bolinhos que desaparecen antes de las diez. Con 4.5 estrellas y más de 1,800 reseñas, los locales ya saben el camino de memoria. De martes a jueves abre de 17:00 a 23:00. Los viernes estira hasta las 23:30, que es cuando se llena de verdad. Lunes cerrado. Los sábados cambia completamente: abre al mediodía pero cierra a las 19:00, así que no cuentes con él para un sábado nocturno. La feijoada es pesada (ideal si necesitas absorber la noche), y la rabada merece pedirse antes de las 22:00 porque a veces se acaba. Si buscas algo más tranquilo, los martes el ambiente baja dos tonos.
Assador Rios es otra historia. Estamos hablando de una churrascaria sobre la Avenida Infante Dom Henrique en Flamengo, con la Baía de Guanabara al frente. Rodízio entre R$ 160 y R$ 180 por persona, así que no es para todas las noches. Pero cuando es la noche, es la noche. Más de 7,000 personas dejaron reseña con un promedio de 4.6 estrellas. El pão de queijo llega caliente a la mesa. La farofa tiene ese sabor casero que no todas las churrascarias consiguen. Las carnes nobles circulan sin pausa durante todo el rodízio. De lunes a sábado abre de 12:00 a 23:00. Los domingos cierra a las 21:00, cuidado con eso. A las 22:30 todavía puedes entrar y pedir. A las 22:50, probablemente ya no.
Y después está Senkai Sushi Grajaú, el que más aguanta. En la Rua Itabaiana 3, este sushi de rodízio no baja la persiana hasta las 23:40, de martes a domingo. Si sales del bar a las 22:30 y todavía tienes hambre, Senkai es tu plan. Tiene 4.4 estrellas con más de 2,100 reseñas. Los martes hay tanto movimiento que se forma fila en la puerta. Si quieres entrar sin esperar, apunta para un miércoles o jueves. Fines de semana abre desde las 12:00. Lunes cerrado. No intenta ser elegante pero cumple: sushi fresco y rodízio con buen ritmo para sentarse después de horas de pie.
Para los que buscan algo dulce al final de la noche, Requinte Doces Gourmet en la Estrada do Encanamento 620, en Cosmos, tiene nota perfecta de 5.0 y abre hasta las 23:00 de lunes a viernes. Queda lejos del centro, eso sí. Pero si estás por la zona oeste de Río y la noche te pide algo dulce, no hay mejor parada.
La verdad es que Río no te va a alimentar a las tres de la mañana con facilidad (para eso están los botecos de barrio que funcionan con sus propias reglas). Pero si planificas con un mínimo de estrategia, tienes opciones sólidas hasta casi medianoche. Senkai aguanta hasta las 23:40. Armazém Cardosão los viernes llega a las 23:30. Assador Rios te recibe hasta las 23:00 con rodízio completo. Sal del bar con tiempo y come tarde. Eso es un plan.