Río de Janeiro no se come como São Paulo. Mientras los paulistas discuten sobre la mejor pizza o el bar de cocktails del momento, los cariocas resuelven la cena con vista al mar y carne asada frente a la Baía de Guanabara. Comer aquí es otra cosa. La brisa salada se mezcla con el humo del churrasco mientras los morros cortan el horizonte detrás de tu mesa. No existe prisa. Un almuerzo de domingo puede durar hasta las seis de la tarde, y nadie te va a apurar. Te cuento dónde sentarte.
Si vas a comer una sola vez en Flamengo, que sea en Assador Rios (Av. Infante Dom Henrique, s/n, Flamengo). Está pegado al Aterro do Flamengo, con la bahía entera a tus pies. El rodízio de carnes cuesta entre R$160 y R$180 por persona. No es barato, pero más de 7.000 personas le dieron 4.6 estrellas en Google, y eso no pasa por accidente. Pide el churrasco de cortes nobres con la farofa de la casa y un pão de queijo para abrir. Abre todos los días desde las 12h (domingos cierra a las 21h), así que funciona para almuerzo largo o cena sin problema. La vista de la bahía al atardecer, con el Pão de Açúcar recortado al fondo, hace que los R$180 se sientan razonables.
Bajando hacia Laranjeiras, en la Rua Cardoso Júnior 312, Armazém Cardosão es el tipo de bar carioca que querrías tener en tu cuadra. Abre de martes a domingo (los lunes descansa), y los miércoles a las 17h ya tiene movimiento. La feijoada del fin de semana es pesada en el mejor sentido. El pastel y la caipirinha de caju son obligatorios. Los bolinhos y la rabada, también. Los sábados hay samba y jazz en vivo, y el ambiente es el de un boteco con nivel pero sin perder la informalidad. Con 4.5 estrellas y más de 1.800 reseñas, es un clásico del barrio que los turistas casi nunca encuentran. Precio moderado ($$), lo que significa que con R$60 o R$70 sales bien comido y con dos caipirinhas encima.
Si te gusta el sushi y no te importa salir de la zona turística, Senkai Sushi en Grajaú te va a sorprender. Rua Itabaiana 3, un barrio residencial que pocos visitantes pisan, pero los cariocas conocen bien. El formato es rodízio de sushi, y con 4.4 estrellas sobre más de 2.100 reseñas, la gente vuelve. Abre de martes a domingo desde las 18h (fines de semana también al mediodía), y los martes por la noche hay fila. Llega temprano o prepárate para esperar. Los cortes fríos y las láminas de pescado son el punto fuerte. Es más barato que Assador Rios (categoría $$ contra R$160+), y tiene esa energía de barrio donde el gerente te saluda por tu nombre después de la segunda visita.
Para comer bien y gastar casi nada, Espaço Britto's Restaurante tiene platos desde R$1 hasta R$20. Sí, leíste bien. Un almuerzo completo aquí cuesta lo que un pão de queijo de entrada en Assador Rios. Con 4.6 estrellas en 67 reseñas, la calidad no baja con el precio. Y si necesitas cerrar el día con algo dulce, Requinte Doces Gourmet tiene calificación perfecta: 5.0 estrellas. Son pocas reseñas (19), pero cuando las 19 son cinco estrellas, los doces gourmet están haciendo algo bien.
Un día comiendo en Río, versión práctica: arranca con un almuerzo en Assador Rios a las 12h en Flamengo, camina por el Aterro después para bajar la carne. A las 17h cruza a Laranjeiras para unas caipirinhas y pastéis en Armazém Cardosão. Si es sábado, quédate para el samba en vivo. A las 20h, toma un Uber hasta Grajaú (unos 25 minutos) y cierra con rodízio de sushi en Senkai. Tu estómago va a protestar. Lo vas a repetir la semana siguiente.