San Quintín se ha convertido en un punto de encuentro para los que buscan mar fresco y ambiente relajado. Aquí el ritmo está marcado por el sonido de las olas y el olor a marisco recién cocido, y la oferta pasa de puestos modestos a restaurantes con vista al puerto. La mezcla de pescadores locales y turistas crea una energía que se siente en cada plato.

La Ostionera de Bahia Falsa está a unos minutos del centro, en Camino a Bahia Falsa. Abre de 10 am a 6 pm todos los días y nunca tiene fila larga, aunque los fines de semana puede haber una pequeña espera para las ostras. El menú, que cuesta entre 1 y 100 pesos, destaca la ostra cruda con salsa de ajo y limón, y los tacos de camarón al mojo de ajo que se venden a MX$45 cada uno. El puesto tiene una cubierta de madera donde se pueden ver los barcos de pesca pasar.

Restaurante Molino Viejo se encuentra en la carretera a Molino Viejo S/N, justo al lado del antiguo muelle. Abre de 12 pm a 10 pm de lunes a viernes y hasta 11 pm los fines de semana, con el martes cerrado. Con precios $$, el plato estrella es el molcajete de camarones, una mezcla de mariscos, chile y tomate que cuesta alrededor de MX$180. También ofrecen pescado a la talla por MX$210, servido con arroz y ensalada. El interior tiene mesas de madera y una vista directa al puerto, ideal para ver el atardecer mientras se cena.

Wiwis Cervecería, ubicada en México 1 s/n, es el lugar perfecto para una tarde de cerveza artesanal y pizza. Sólo abre los viernes, sábados y domingos de 6 pm a 12 am, y el jueves también. Los precios son bajos, con una cerveza de barril a MX$55 y una porción de pizza margherita a MX$80. El ambiente es informal, con mesas al aire libre y música de reggae que se mezcla con el sonido de las olas lejanas. Es una buena opción para cerrar el día con una bebida refrescante.
Muelle 30 se sitúa en la zona de Las Flores, a pocos minutos del centro. Funciona de 11:30 am a 6:30 pm todos los días excepto martes. Con precios entre MX$100 y 200, el menú incluye tacos de camarón al estilo del valle por MX$130 y un cóctel de maracuyá con toque de frambuesa por MX$150. El restaurante tiene una terraza al aire libre donde se pueden ver los barcos atracados y la brisa del Pacífico. Aunque el precio es más alto que en los puestos, la presentación y la calidad de los mariscos lo justifican.
Si tienes solo un día, empieza con un desayuno ligero en La Ostionera, prueba sus ostras y camina hacia el Molino Viejo para el almuerzo de molcajete. Por la tarde, dirígete a Wiwis Cervecería, toma una cerveza y una pizza mientras el sol se pone. Termina la noche en Muelle 30, donde los tacos de camarón y el cóctel de maracuyá cierran la jornada con sabor a mar. Todas las ubicaciones están a menos de 10 km entre sí y se pueden recorrer en coche o en bicicleta.
