Pátzcuaro no es solo lago y tradiciones; su comida tiene una energía que se siente en cada calle empedrada. Los mercados de la zona regalan maíz recién molido y los aromas de chiles asados acompañan a los visitantes que buscan algo más que lo típico. Aquí la mezcla de influencias locales y toques internacionales crea una oferta que se adapta a cualquier antojo, desde una pizza crujiente hasta tacos al estilo familiar.
En el centro, a dos cuadras de la Plaza Vasco de Quiroga, está Mandala Pizzas (C. Ibarra 130). El local tiene una barra de madera y un horno de piedra que le da a la masa una textura ligera. Recomiendo la pizza margarita, con tomate fresco y albahaca, y la lasaña de espinacas que cuesta alrededor de $150. El ambiente es ideal para parejas o grupos pequeños que buscan una cena sin prisas. A pocos minutos, en la calle Lázaro Cárdenas, se encuentra Yahiko Rolls & Wings. El menú combina sushi creativo con alitas de pollo bañadas en salsa de mango picante; una ración de alitas está por menos de $100, mientras que los rollos más elaborados rondan los $80. El contraste entre la cocina japonesa y la mexicana es sorprendente y el servicio rápido permite seguir explorando la ciudad sin perder tiempo.
Rincón de Carácuaro (Av. Lázaro Cárdenas 580, Morelos) es un restaurante familiar que se ha ganado la preferencia de locales por sus tacos de maíz y su café de olla. El plato estrella son los tacos de cochinita pibil con salsa verde, que salen a $45 cada uno, y se pueden acompañar con una botella de mezcal a precio accesible. El lugar está abierto de lunes a sábado de 9 am a 6 pm, y aunque el jueves está cerrado, el resto de la semana suele haber una fila corta que se disipa en pocos minutos. La atención es cálida y los comensales a menudo comentan que la porción es generosa.
Para los amantes de la cerveza artesanal, Cervecería Maestra (Francisco Javier Clavijero 23, Colimillas) ofrece una selección de stout, IPA y una pizza de pepperoni que complementa perfectamente los sabores del aguachile. Un vaso de cerveza local cuesta entre $40 y $70 y el aguachile de camarón está en el rango de $120. El espacio tiene una terraza con vistas a la calle principal y suele haber música en vivo los viernes, aunque el lunes está cerrado. Es el punto de encuentro ideal después de un día de turismo, porque combina buena bebida, comida ligera y un ambiente relajado.
Si solo tienes un día, empieza con un desayuno rápido en una cafetería cerca del mercado, luego camina hacia Mandala Pizzas para una pizza al mediodía. Después, cruza a Yahiko para probar alitas y sushi antes de la tarde. A la hora de la cena, dirígete a Rincón de Carácuaro para tacos y mezcal, y termina la noche en Cervecería Maestra con una cerveza artesanal y aguachile. Todas las ubicaciones están a una distancia caminable del centro histórico, y el recorrido te permite ver la arquitectura colonial mientras saboreas lo mejor de la gastronomía local.
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