Playa del Carmen se diferencia porque la Quinta Avenida vibra con la brisa del Caribe y la oferta gastronómica pasa de tacos de mariscos a pizzerías italianas sin perder el ritmo. Los locales pueden pasar de un café artesanal a una cena con música jazz en menos de diez minutos de caminata.
Marley Coffee está en la esquina de la 10 Avenida Nte. y Calle 2 Nte., Local 2C. El ambiente está lleno de sillones de terciopelo y música reggae de fondo. Recomiendo probar el chai latte con canela y una porción de banana bread recién horneado; el smoothie de mango también es una opción refrescante. Los precios rondan los 50 pesos, y la fila suele ser corta, ideal para arrancar el día antes de dirigirte a la playa.
A pocos pasos, entre la Quinta Avenida y la Calle 26 Nte., se encuentra Caruso Hostaria Pizzeria. La pizza romana sale del horno con el borde crujiente y la mozzarella fundida, mientras que el fettuccine al limón ofrece una textura ligera que contrasta con el mar. El rango de precios es medio, comparable a una cena para dos sin romper el presupuesto. Los viernes hay música en vivo y, aunque a veces hay una fila, el ambiente vale la espera.
Más al norte, en la 40 Av. Norte entre Calle 4 y Calle 6 Norte, está Cheester Playa del Carmen. Los cheester rolls, rellenos de queso fundido, son perfectos para compartir, y la pasta con camarones llega con una salsa de tomate ligeramente picante. El menú se sitúa en el rango más alto, superando los 200 pesos por plato, pero la calidad justifica el gasto. El local ofrece música en vivo los fines de semana y una barra que invita a quedarse un rato.
Para la noche, Nicoletta Playa Del Carmen, ubicada en la 5 Av. Nte. s/n entre calles 12 y 14, se convierte en el punto de encuentro de los amantes del jazz. El rigatoni picante combina pasta al dente con una salsa de chile que despierta el paladar, y la carbonara, con su cremosa salsa de huevo y panceta, es otro favorito. No se indica un rango de precios, pero la experiencia de gente mirando la calle y la atención del personal hacen que valga cada peso. Los sábados hay una banda de jazz que llena el espacio con sonidos suaves.
Si tienes solo un día, empieza la mañana en Marley Coffee, toma el colectivo que pasa frente a la 10 Avenida y camina dos cuadras hasta Caruso para almorzar. Después, cruza la calle 26 Nte. y sigue hacia la 40 Av. Norte para probar los rolls y la pasta de Cheester. Termina la jornada en Nicoletta, a pocos minutos a pie de la 5 Av., donde puedes cerrar con un cóctel y el sonido del saxofón. El recorrido te permite saborear la variedad de la ciudad sin perder tiempo en el tráfico.
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